Una fuerte granizada despide el verano en Teruel

Una fuerte tormenta de pedrisco y agua cayó a última hora de este viernes en Teruel, provocando serios problemas de circulación en la ciudad, donde un conductor quedó atrapado en su vehículo por una avenida de agua bajo el puente de la Moratilla. El paso inferior bajo la vía del tren quedó cubierto por 1,80 metros de agua y el coche quedó flotando. Tres bomberos tuvieron que nadar hasta él para poder rescatarle, los cuatro fueron ingresados con hipotermia en el hospital turolense Obispo Polanco.
Las quitanieves tuvieron que salir para retirar el hielo acumulado en las calles, donde el granizo había paralizó varias zonas de la ciudad, como el barrio de San Julián, donde muchos vehículos quedaron bloqueados.

Lo mismo sucedió en la A-23 Autovía Mudéjar (que une Zaragoza y Valencia), cubierta de blanco como si hubiera nevado. Al principio de la granizada, a causa de la falta de visibilidad se produjo un choque en cadena de cinco vehículos. Dos personas resultaron con heridas leves y tuvieron que ser atendidos en el mismo centro sanitario.

Bajada brusca de temperaturas

La granizada comenzó sobre las nueve de la noche y, tras prolongarse media hora, dejó cubiertas las calles y carreteras de la zona con más de 35 litros de agua por metro cuadrado. En algunos lugares, la acumulación de pedrisco alcanzó los 50 centímetros de altura.

Este fenómeno estuvo provocado por una brusca bajada de temperaturas, que pasaron de los 28 grados a las seis de la tarde a tan sólo 8 grados a las diez de la noche. La acumulación de pedrisco se deshizo con la lluvia que siguió a la granizada y que estuvo cayendo hasta medianoche.

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