Se corrobora la versión Bíblica de la destrucción del templo de Jerusalén por Nabucodonosor II

A fines del pasado mes de julio, un grupo de arqueólogos del Instituto Weizmann y la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA por sus siglas en inglés), tras cuatro meses de excavaciones en la zona este de la ciudad de Jerusalén, encontraron varios huesos, estatuillas, madera, semillas y vasijas de cerámica que estaban cubiertos de ceniza y presentaban huellas de quemaduras. Las excavaciones se realizaron en una zona, donde en la década los 60 estuvo trabajando la arqueóloga británica Kathleen Kenyon, y ya se habían encontrado las ruinas del primer templo de Jerusalén, datadas durante el reinado del rey Sedecías.

El codirector  de las excavaciones, el arqueólogo Dr. Joe Uziel, indico “También se pudo determinar la época a la que pertenecían los restos, ya que las vasijas de cerámica tenían un sello con diseño de rosetón (un pétalo de rosa)” añadiendo “estos sellos son característicos del final del periodo del primer templo de Jerusalén y que eran utilizados por el sistema administrativo que se desarrolló hacia el final de la dinastía Judea, cuyo último rey fue Sedecías“.

El rey Sedecías presenció el degüello de sus hijos, tras lo cual fue cegado.

Para el grupo de científicos que realizó el hallazgo arqueológico, consideran que con el material encontrado, se corrobora el asedio, conquista y destrucción de Jerusalén hace más de 2600 años por el rey de Babilonia, Nabucodonosor II. Este suceso es narrado en el libro de Jeremías 52, 13-34, Antiguo Testamento.

En el versículo bíblico se cuenta que el entonces rey de Jerusalén, Sedecías, fue apresado y llevado a Babilonia, y que los judíos fueron deportados, que el comandante de la guardia, Nebuzaradán, “incendió la Casa del Señor, la casa del rey y todas las casas de Jerusalén, y prendió fuego a todas las casas de los nobles. Después, el ejército de los caldeos que estaba con el comandante de la guardia derribó todas las murallas que rodeaban a Jerusalén”.

En el vídeo realizado por la IAA para explicar el hallazgo, el Dr.Uziel destacó que los edificios donde estaban estos restos “no fueron destruidos en un solo evento. Parece que algunos fueron destruidos y otros abandonados”, lo que confirman los hechos narrados el pasaje bíblico.

Deja un comentario