Omella pide a los políticos de Cataluña que no sigan el modelo de «imposición y confrontación»

35850_el_arzobispo_omella_presidio_la_eucaristia_y_junto_a_el_estaba_el_presidente_catalan__carles_puigdemontEste domingo, el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, presidió la Eucaristía en el Palau de la Generalitat con motivo de la festividad de Sant Jordi (San Jorge), patrón de Cataluña. Durante su homilia, el prelado hizo un llamamiento para imitar al santo y luchar contra el dragón, al que identificó con Satanás, que es “el padre de la división, lo que divide, lo que quiere romper la comunión”.

De este modo, Omella pidió al santo que interceda por todos aquellos que tienen responsabilidad pública para que “vivan más en coherencia con lo que son, con lo que configuran sus vidas y con un gran respeto a los demás”.

El modelo de Jesucristo 
Además, advirtió de que “la imposición y la confrontación no es el modelo que enseñan Jesucristo y Sant Jordi”.

Durante su homilia, el prelado reivindicó la defensa que Sant Jordi hizo de su pueblo “ante las insidias del mal”, y le pidió que proteja Barcelona, Cataluña y también Aragón, “que tan vinculada ha estado y estará con Cataluña, con quien comparte el mismo patrón”.

Entre estas “insidias”,  el arzobispo situó “la falta de respeto a los derechos humanos, el maltrato de los inocentes, la violencia, el terrorismo, la persecución y la creciente desigualdad social”.

“Nos duele que tantas personas no puedan defenderse ante tanto dolor, rechazo y desprecio, ante tanta barbarie”, lamentó.

San Jorge y la lanza
Para promover un clima de paz y “evitar las espirales de violencia”, Omella instó a aprender del mismo San Jordi y de su imagen con la lanza en la mano venciendo al dragón. El arzobispo apuntó que esto no significa que “se tenga que ir con la lanza en la mano atacando a los otros, sino que indica la imperiosa necesidad de luchar contra el dragón, que es el diablo, el padre de la división, lo que divide, lo que quiere romper la comunión”.

En este sentido, advirtió de que el modelo que enseñan tanto Jesucristo como San Jordi no es el de la “imposición y la confrontación”.

“Cuando tenemos en cuenta los pobres y los pequeños, cuando construimos puentes para la comunicación y la comunión entre todos, cuando respetamos las personas y las instituciones siguiendo el ejemplo de nuestro patrón, entonces vencemos”, aseguró.

Deja un comentario